Resaca y esperanza.

Los porros de Mas

Leo en la prensa que Artur Mas, futuro presidente de la Generalitat de Catalunya , ha admitido que de joven fumó porros y se emborrachó. El artículo cita entre comillas: "Me he divertido mucho, tengo sentido del humor. Aunque no lo parezca he viajado de mochilero, e incluso me he . emborrachado varias veces y fumé algún porro en la época de la universidad" :-D 
Me da igual que viajara de mochilero, de motero o en autocar con el equipo de waterpolo de l'Estany de Banyoles, pero esto que significa? no fumó porros hasta que fue a la universidad? no fumaba porros en el instituto? de los 14 a los 18 años este señor no se fumó ni un solo porro ni se emborrachó ?de que tipo de adolescente estamos hablando pues? un panoli? un pardillo? un puritano? Recuerdo que, a esta edad, en el colegio había gente que fumaba mucho porros y bebía en exceso absolutamente todos los fines de semana mientras que otros solo lo hacían prácticamente todos los fines de semana. Algunos más avanzados a su edad y más comprometidos con el I+D+i, incluso empezaban a tontear con la cocaína y el speed (supongo que otros más jóvenes que yo hablaran de éxtasis y similares). Luego, efectivamente también existía un perfil de adolescente que no hacia nada de todo eso, no investigaba, no innovaba, no arriesgaba,... generalmente se trataba de los mismos chicos que tampoco salían con chicas, que no corrían a sacarse el carnet de conducir a los 18 años, vestían la ropa que les compraba su madre y, en frecuentes ocasiones, eran objeto de las burlas y collejas de sus compañeros de clase. No eran minoría y eran los que hacían del colegio una cosa insoportable, un lugar absolutamente aburrido, pues siempre se portaban bien y eran respetuosos con el profesor (maestro es un calificativo demasiado elevado en la mayoría de los casos). Eran niños aplicados, los mismos que sacaban un notable en gimnasia aunque sistemáticamente se estampaban contra el plinto.
Pues bien, muchos de estos compañeros, ya en la universidad, también acabaron fumando algunos porros y pillando alguna que otra taja, celebrada junto a su semejantes procedentes de otros centros con gran jolgorio y algarabía. Finalmente a los veinte y tantos empezaban a beber, fumar y follar con el mismo descontrol con el que una monja se tomaría un vaso de agua del carmen. Se sentían cachondos y divertidos porque por fin hacían lo que sus compañeros habían superado 5 años antes. Ahora bien, sin descuidar para nada sus obligaciones académicas y/o de afiliación política, generalmente, estos papafritas han acabado ocupando cargos políticos o empresariales de mayor responsabilidad que sus antiguos compañeros de clase, viciosos y desmadrados con pedigree que la sociedad valora más bien poco.

Mi teoría es que, en el fondo, este perfil de juventud nunca podrán olvidar que en su día fueron unos pringaos, unos pichaflojas y unos lameculos, marginados de la clase y, responsabilizando al resto de la sociedad de la cuatro collejas que recibieron, harán todo lo posible para vengar su mala suerte adolescente desde su nueva posición de dominio en la vida de adulto. será Artur Mas uno de ellos? Confió que no, que la culpa ha sido del periodista. En cualquier caso creo que debería ir con más cuidado en sus declaraciones, pues a mi me está asustando. Creo que debería hacer una rectificación pública y declarar abiertamente o bien que de joven fumaba porros y se emborrachaba mínimo una o dos veces por semana o bien demostrar que era un chaval especialmente brillante para los estudios que resolvía las materias con excelencia y sin despeinarse. Respeto mucho a ese perfil de adolescente del que todavía no hemos hablado, que pasa desapercibido, mucho más inteligente que la mayoría y que se entretiene con objetivos superiores, ese perfil de individuo que no necesita fumar ni dejar de fumar porros para ser más capaz que el resto, gente que generalmente acaba en laboratorios de investigación, desarrollando programas informáticos o preocupados por complejos problemas maceoconómicos, industriales o energéticos, pero que, desafortunadamente, muy raras veces acaban dedicándose a la política. Uno puede ser un crápula de pura cepa o un tipo más inteligente que el resto de mortales pero lo que nunca, absolutamente nunca debe ser es un petit suisse, un zanahoria del montón que presume de haber fumado algunos porros y haberse emborrachado varias veces en toda una vida.
Si mi aspiración es ser mafioso nunca diré que un día robé un llavero en el Corte Inglés, y si mi aspiración es ser policía tampoco, pues cometer un ejercicio de gamberrismo insignificante y explicarlo como una gran cosa es propio de un individuo  insignificante.
vídeo: Nicolas Sarkozy, Borracho? 

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